El pasado 15 de agosto cumplía 100 años Lluís Josep Comerón, insigne director y guionista cuya filmografía es actualmente difícil de ver salvo que vayamos a cierta web rusa que no se puede nombrar, ni Cine de Barrio ni Historia de nuestro cine se acordaron de él y en su tierra Catalunya la TV3 ni siquiera programó alguno de sus filmes, algo curioso cuando él trabajó para ella en los 80 como director de la producción externa. Guionista brillante, mucho antes que Tarantino y su Reservoir Dogs estuvo Distrito Quinto de Julio Coll o entre sus realizaciones, la nada menos que alabada por François Truffaut La rebelión de los pájaros. Nadie es profeta en su tierra...
![]() |
| Comerón en la actualidad en Òrrius |
Por eso, hoy vamos a recordar una de sus películas, se trata de Puzzle del año 1986 y enmarcada dentro del género del cine negro y en la más pura tradición del cine policiaco barcelonés, Comerón antes de dirigir, escribió una serie de magníficos guiones como el de Distrito quinto, un anticipo de lo que sería el Reservoir Dogs de Tarantino.
El argumento narra como dos antiguos compañeros de trabajo sin empleo llevan a cabo un atraco que ha planeado un amigo de ellos. Sin embargo, el plan no sale bien e hieren al guardia del banco, toman como rehenes a dos clientes por azar para poder escapar de la policía. Es importante subrayar lo del azar, el guion que el propio Comerón escribe es una reflexión sobre este y analiza cómo el destino corrompe a dos personas que no tienen en un principio la intención de hacer daño. El sentimiento de culpa y la redención son otros de los temas que se van perfilando.
El reparto estaba compuesto por Patxi Andión, Joan Miralles y un jovencísimo Antonio Banderas cuando apenas era famoso, Comerón siempre habló muy bien de él y que le facilitaba su trabajo prestándose a rodar las tomas que fueran necesarias, el actor siente afecto también hacia él. Por otra parte teníamos a Carme Elias y Héctor Alterio como los rehenes cuyo sufrimiento atados y sin poder hablar porque si lo hacen estallará una bomba hace despertar aun más el suspense de los 90 minutos de metraje.
Aunque está rodada prácticamente en estudios, se deja ver una Barcelona preolímpica con planos rodados en la Avenida de Sarriá donde si nos fijamos podemos ver el antiguo estadio de Sarriá del RCD Espanyol. El film parte con un arranque muy dinámico y consigue ese clímax deseado que toda buena película de estas características ha de tener, la habilidad, la profesionalidad y la experiencia de Comerón se palpan en un montaje en el que se alternan cuatro acciones paralelas, mención especial ese puzzle que está montando el personaje encarnado por Rafael Anglada.
Puzzle pasó totalmente desapercibida por el público, una mala distribución la estrenó en pleno verano y apenas 53.956 espectadores fueron a verla, algunos pases en la TV3 de esa década la rescataron del olvido. Patxi Andión definia a su personaje en el programa De película como "orteguiano" y dominado por las circunstancias, estas son también las que hoy en día provocan que un gran cineasta como Comerón no sea recordado, entre ellas la ignorancia y no saber valorar el trabajo de tantos buenos artesanos como los que hemos tenido.

.jpg)
