1.2.25

El tulipán negro (Christian-Jaque, 1964)

 


Hoy hablaré sobre El tulipán negro, film de Christian-Jaque de 1964 protagonizado por Alain Delon e inspirado (luego veremos) en una novela homónima de Alexandre Dumas. El personaje, aunque aquí no reciba el nombre del animal felino, es una clara traslación de este, el propio actor lo retomaría en 1975 dirigido por Duccio Tessari y ya siendo el famoso noble Don Diego decidido a combatir la injusticia como El zorro.

Delon era ya toda una estrella cuando la rueda, había trabajado con Visconti en Rocco y sus hermanos y en El gatopardo, con Antonioni en El eclipse, había conseguido grandes éxitos comerciales como A pleno sol y era todo un actor cotizadísimo. Aquí para más inri lo teníamos doble pues adoptaba el papel de Julien de Saint Preux y su hermano gemelo, el conde Guillaume, el cual ha de recurrir al primero para que se haga pasar por él ya que ha sido herido en la cara por el jefe de la policía, el cual está convencido de que es ni mas ni menos que “El tulipán negro” que enmascarado se dedica a robar a los nobles en los años previos a la Revolución Francesa. Delon demostraba su valía al saber dotar las distintas personalidades de ambos hermanos, el primero como valiente, generoso y apasionado por la libertad y querer hacer justicia sin malicia y el segundo como hipócrita y perverso, los dos son creíbles y aunque nadie lo diga es de sus mejores interpretaciones. 


Decíamos al comenzar lo de Alejandro Dumas, pero conviene estar alerta, fijémonos en los créditos que pone “inspirada” y no “basada” como se suele escribir y es que la novela apenas guarda relación aparente con la película, ahí se nos hablaba de Cornelius van Baerle, joven botánico holandés del siglo XVI que recibe una carta de su padrino, recientemente ajusticiado, en la que le envía unos documentos comprometedores. Cornelius es detenido y solo gracias a Guillermo de Orange le conmutan la pena de muerte por la cadena perpetua. Lo único que podrá liberarlo será el cultivo de un raro y codiciado tulipán negro. El libro de Dumas había sido llevado al cine en varias ocasiones (hay una versión muda en Youtube) en el presente caso estamos ante una táctica de tomar varios ingredientes de otras historias del mismo escritor como Los hermanos corsos y por razones comerciales tender la trampa de hacerla pasar por la novela citada, ya que muchos ni siquiera la conocerían, aunque sí el nombre del escritor, por lo que estamos ante un “no, pero sí” o un “sí, pero no”

El tulipán negro fue una coproducción hispano-franco-italiana, ahí estaba el nombre de Christian Jacque que llevaba dirigiendo desde 1932 con películas de diferentes géneros, aunque el que más fama le dio fue el de aventuras, suyo es el mítico Fanfan, el invencible de 1952 que catapultó a Gerard Philippe como un héroe de capa y espada, también tenía comedias geniales como La ley es la ley (1958) con Fernandel y Totó o de intriga como Coartada para un crimen (1963), la suma de todos estos elementos está en el film que hoy comento. El mismo director figura como guionista junto a otros nombres como Henri Jeanson que había escrito el Pepe, le Moko (1937) de Julien Duvivier o adaptado los diálogos del Hotel du Nord (1938) de Marcel Carné. De la versión española se encargó José Luis Dibildos (la produjo con Agata Films) junto a Rafael García Serrano.

Casi no hace falta decir que si la película no gozó de grandes críticas es porque en aquellos tiempos la "Nouvelle Vague" apostaba por otro tipo de películas y calificaba estas como desfasadas, el mismo Christian Jacque quedó olvidado dentro del club selecto de lo que tenía que ser el cine de autor (como si este no lo fuera también) y acabó dirigiendo Las petroleras (1971) en Almería. Creo que con el tiempo se tenía que haber reivindicado todo este cine de aventuras europeo que, aunque en más de una ocasión pecaba de rutinario, conserva una frescura, ingenio y ritmo que si no a la altura de los grandes clásicos de Hollywood, sí que ocupaban uno o dos escalones solo por debajo.

El tulipán negro tiene un pulso narrativo excelente, ya el comienzo con esa voz en off que nos habla de los personajes olvidados por la historia y que gracias al cine los vamos a recuperar, casi nos recuerda a esas presentaciones de las adaptaciones de Julio Verne, se nos muestra ese jefe de policía “Barón La mouche”, uno de esos malos que caían bien por lo patosos que eran y que estaba interpretado por Adolfo Marsillach en una gran creación suya (y tampoco recordada)... El juego entre este y el protagonista es como el del perro y el gato o el coyote y el correcaminos, tiene mucho de "slapstick" y es imposible aburrirse. A todo ello hay que añadir un reparto en el que teníamos a Akim Tamiroff como el marqués de Vignane, Jorge Rigaud como el intendente general y en la parte femenina  tres magnificas actrices como eran Virna Lisi en el papel bueno de Caroline, Dawn Addams en el papel malévolo de la marquesa de Catherine de Vignone y nuestra Laura Valenzuela en el simpático papel de Lisette. Entre los secundarios encontrábamos actores españoles como José Jaspe, José Luis Pellicena, Enrique Ávila, Álvaro de Luna, Santiago Ontañón…


 

Precisamente este último fue el encargado también de la dirección artística junto a Francisco Rodríguez Asensio, hay una ambientación cuidada, todo ello unido a unos exteriores rodados en Cáceres y en Trujillo. Como curiosidad en la segunda unidad encontrábamos a directores como Roberto Bodegas o Fernando Merino.

Fijémonos en ciertas contradicciones de la crítica y de cierto público de entonces que mientras alababa con justicia Los 400 golpes ignoraba que en El tulipán negro la fotografía era también de Henri Decae (aquel que Aute ya hiciera más famoso con su canción ("previsto por los grises de Henri Decae…") Creo que más de uno cuando la ve se lleva una sorpresa, incluso hace unos años recuerdo que cuando se  inauguró el canal de Paramount TV la emitieron a menudo. Sin embargo, para verla en la actualidad, siento decir que no existe para las plataformas y el DVD que tengo es del 2002, ignoro si se puede encontrar hoy en día.

Aunque el tono del film es más bien jovial y desenfadado, con magníficas escenas de capa y espada como dirían, hay situaciones bastante dramáticas que mejor no desvelar, se deja vislumbrar una intención satírica de la nobleza que en cada revisión se ve más clara. Y es que El tulipán negro es de esas películas que tanto las podía ver un niño como el más adulto pues iba a saber encontrar detalles ocultos y a no ser un simple argumento ingenuo. Toques de Dumas, si alguien es experto en él los sabrá ver con más agrado aun, fijémonos que cuando el personaje de Virna Lisi le enseña una estocada con la espada le dice que eso lo había enseñado Porthos, el famoso mosquetero...También encontramos elementos amorosos algo más liberales que lo que se permitía con la excusa de ser otra época y que la censura pasaba por alto.

Y como colofón, una música pegadiza de Gerard Calvi, Recomiendo que la vean (si la encuentran, claro...O si la emiten...) y contribuyan a recuperar un tipo de cine que nos entretuvo y del que guardamos un magnífico recuerdo.

29.1.25

Yo la vi primero (Fernando Fernán Gómez, 1974)

 




Fuente: Filmaffinity
Hoy traigo Yo la vi primero que ha salido en BluRay por A Contracorriente en un pack tras estar "desaparecida" mucho tiempo.

Su argumento era este: Un niño de 10 años, Ricardo, está enamorado de su vecina Paloma. Tras sufrir un accidente, queda en coma durante 25 años. Tras despertar, aunque sea un adulto tiene la mentalidad de un niño y descubre que su amada se ha casado con un individuo despreciable.

En el guion colaboraron además de Fernán Gómez, otros tres nombres como Chumy Chúmez, que las nuevas generaciones ya no lo conocerán, era un humorista gráfico, escritor y hasta director de cine, algunos lo conocerán más como colaborador del antaño programa de Tele 5 Este país necesita un repaso, que era la adapatción del que se emitía dentro del programa radiofónico Protagonistas de Luis del Olmo bajo el título “El debate sobre el estado de la nación”.

 

Chumy Chúmez. Fuente: RTVE

En el año 72 impulsó la creación de la revista satírica Hermano Lobo donde colaboraron primeras espadas como Forges, El PerichSummers, Quino, Gila, Umbral, Vázquez Montalbán, José Luis Coll… Su lema era “Semanario de humor dentro de lo que cabe”, a cada publicación había que añadirle un plus de inteligencia para saber burlar la censura.

El otro escritor fue Arturo Rubial del que poco sé, aunque buscando he encontrado que fue uno de los guionistas de aquel programa de TVE con Luis Aguilé que se llamaba El hotel de las mil y una estrellas de finales de los 70, más recordado por un polémico striptease de Eva León disfrazada de monja que provocó la supresión del espacio. Uno de sus guionistas era el mítico crítico de cine Carlos Pumares.

Manuel Summers. Fuente: RTVE
El tercer escritor de la película fue Manuel Summers que era el protagonista de la película, por aquel entonces había dejado su cine de arte y ensayo como Juguetes rotos o El juego de la oca para dar paso a otro más comercial con división de opiniones, pero conservando aun un peculiar humor negro e irónico. Acababa de filmar las exitosas Adiós cigüeña adiós (1971) y su secuela El niño es nuestro (1973) 

Fernán Gómez dijo del filme : “el tema de la película no era excesivamente original, pero era muy tierno pensar que un niño conservaba su mentalidad aunque crecía físicamente por haber estado en coma y luego el hombre veía todo el mundo a su alrededor con esa mentalidad de niño cuando él no lo era, esto tratado con el humor de Chummy Chúmez y Summers a mí me parecía bien.”

Fernán Gómez acababa de dirigir para TVE el mediometraje Juan Soldado, basado en la novela de Fernán Caballero y que decía que era su mejor realización, anteriormente había dirigido la alimenticia Cómo casarse en siete días y había tenido un fracaso con su Crimen imperfecto, algo así como una traslación sin citar de Mortadelo y Filemón y que para alguno es una película de culto.

Luego vendría La querida (1976), película al servicio de Rocío Jurado, con alguna que otra pincelada artística, pero insuficiente en su globalidad, ya que su intención era la comercial, afortunadamente su ingenio volvería a partir de la rescatada Bruja más que bruja y Mi hija Hildegart, que servidor coloca entre las cumbres de obra.



Yo la vi primero no tuvo en su momento buenas críticas, tachada sobre todo como un chiste demasiado largo y que el director no había sabido medir bien los tiempos. La actuación de Summers tampoco se llevó elogios, le acusaban de repetir su papel de Polvo eres con los mismos guiños La película, sin embargo, se vio con agrado en el Festival de cine de Molins de Rei (Barcelona)

El periodista cultural Iván Tubau la alabó diciendo: "no se pierdan cuando se estrene “Yo la vi primero”, sin ser una obra maestra es una película que se ve con gusto y sin vergüenza lo cual en el cine español no es que sea muy frecuente".