24.9.25

El cine español familiar (11): El resurgir del cine infantil con Parchís




El resurgir del cine infantil con Parchís 

En 1979 la discográfica barcelonesa Belter lanza un anuncio en los periódicos para crear un conjunto infantil y grabar discos. En aquel momento estaba teniendo bastante éxito el dúo de Enrique y Ana, y de grupos infantiles había los Nins cuya directora y creadora era Marta Minguella. Belter se puso en contacto con ella para que el grupo que querían formar tuviera una imagen y concepto distintos a los de este, pero Minguella rechazó hacerlo, aunque fue quien dio la idea de que vistieran como las fichas del parchís más el dado, y aunque ella siguió con los Nins estuvo colaborando en algunos aspectos. 

Una vez formado el grupo empezó a tener un éxito desbordado y se les propuso protagonizar una película en 1980 que en un principio no estaba pensada para ellos, se trataba de La guerra de los niños y la dirigiría Javier Aguirre que acababa de hacer, por empeño de José Luis Dibildos una película con la entonces estrella infantil de TVE y anteriormente cantante melódico Torrebruno llamada Rocky Carambola

La guerra de los niños supondría un híbrido entre dos de las  constantes habituales y exitosas del cine español, la película con cantante y con niños prodigio. Aparte de Parchís, actuaría un niño gordo llamado Rodrigo Valdecantos que puso de moda entonces el sobrepeso en las producciones infantiles, aparte de una perra que salió en varias películas llamada Mary (Superman en el filme). El argumento era el de unos niños traviesos que deciden ayudar a su profesor Don Matías (papel interpretado por Manuel Alexandre y que le dio popularidad y cierto resurgir en su carrera) ante el derribo del colegio por parte de un empresario inmobiliario (papel que hacía Ricardo Merino)

 

La película se estrenó un 16 de diciembre de 1980 en Barcelona y las colas llamaban la atención, nadie se podía pensar que iba a ser vista por 1.298.774 espectadores o que la canción del "Twist de mi colegio", compuesta por Juan Pardo, se iba a bailar en todos los coles, incluso después de muchos años. Fíjense en el "pressbook del Cine Publi de Barcelona en el que se refleja que la  UNICEF la acogió como una obra cinematográfica muy recomendable por su limpia y divertida trayectoria en valores humanos, llegaba a haber hasta siete sesiones diarias.






 

Se dobló incluso al italiano, inglés, alemán y japonés. Javier Aguirre que es uno de los directores más insólitos que hemos tenido, capaz de hacer este tipo de cine e inmediatamente después hacer otro de arte y ensayo que llamaba “el anticine” repitió la fórmula con el productor Bermúdez de Castro y en 1981 rueda La segunda guerra de los niños en cuyas promociones se anunciaba que visitaban Disneylandia.

   

 El argumento era el de Don Atilio (Ricardo Merino) que era el dueño del colegio que no había podido cerrar y decide triplicar las cuotas de los escolares, Parchís renunciaba al premio que les había tocado de ir a Disneylandia para ayudar al resto de alumnos. En una secuencia, Tino le robaba un coche a la policía, un guiño al cine quinqui de la época de José Antonio de la Loma. El crítico y hasta hace poco director de la Filmoteca de Catalunya escribía en el diario "Avui" del 1-1-82 que resultaba impensable que una película como esta estuviera recomendada para la infancia al salir la preparación minuciosa de los niños para robar un banco. Otra curiosidad fue que la Disney no permitió que rodaran en el parque de Orlando por lo que se contrató a un operador que grabase con la cámara metida en una bolsa con el objetivo fuera. 



También tuvo éxito, aunque la película repetía demasiado el esquema de la primera. Los Parchís fueron haciendo películas también en Argentina, aunque cuando se estrenaban en España no tenían el mismo eco que las que rodaban con Aguirre. Llegó al año siguiente la tercera parte de la saga: Las locuras de Parchís


  

 Parecía que el director se la había tomado más en serio y había momentos divertidos y más elaborados que en la segunda. El grupo estaba en su máximo apogeo, incluso había actuado en el Madison Square Garden de Nueva York ese año y esta vez sí la Disney se interesó por ellos como pueden leer en el siguiente artículo del Diario de Barcelona del 8 de enero de 1982. 




 

Finalmente en 1983 Aguirre decide rodar una cuarta parte: Parchís entra en acción donde ya se veían algo crecidos y su líder, Tino, ya no quería seguir porque quería hacer carrera en solitario, de hecho cuando se estrena en diciembre de ese año ya había sido sustituido por Chus.

   

Unos meses antes rodaron La gran aventura de Parchís, coproducción argentina española queno tuvo la recaudación esperada. También Yolanda Ventura, hija del gran Rudy Ventura, no tenía muchas ganas de seguir y quería empezar una carrera de actriz adulta, empezó con una serie de su primo Joaquín Oristrell en TVE, "Platos Rotos", para luego irse a México donde la adoraban y empezar a hacer culebrones. 




La descomposición del grupo y de Belter acabó con las películas, aunque unos años después y con una formación paralela llamada "Parchís 92" se escribió un guion en el que actuarían con Miguel Gila y Nadiuska, ya tenía hasta nombre: La banda del dragón. La dirigiría Angel Huete que había trabajado en las anteriores del grupo original, pero una discusión entre la discográfica, que ahora era Divucsa, y él hizo que no viera la luz.

Años más tarde, el líder de los Parchís Tino Fernández tendría un desgraciado accidente de coche donde perdería el brazo. En Cine de barrio, José Manuel Parada invitó a los componentes tras muchos años sin saberse de ellos
 Un documental estrenado en Netflix dirigido por Daniel Arasanz en 2019 hizo que se volviera a hablar de ellos, La guerra de los niños se editó incluso en Blu-Ray y se anunció que saldrían las otras tres, pero de momento están en DVD


   

 Regaliz 

El gran éxito de Parchís hizo que Belter lanzara un grupo parecido, con ello querían cubrir las galas que Parchís no podía realizar debido a sus compromisos con Hispanoamérica, o sea que nacieron ya como una especie de sustitutos de ellos, eligieron este nombre porque rimaba con el de Parchís. Debutaron precisamente con ellos y los Nins en Barcelona en el Palacio de Deportes y la programación de entonces de TVE que ofrecía muchas horas a los más pequeños los popularizó también. Graban una canción, "En la isla de los monstruos", para la película de Juan Piquer Simón Misterio en la isla de los monstruos, coproducción con los EEUU. 


El director Luis José Comerón se fija en ellos para rodar una película con tintes ecológicos La rebelión de los pájaros (1982) que trataba de la huida de estos por los altos niveles de contaminación, los niños serían los encargados de concienciar a los mayores de cuidar el medioambiente. Durante el rodaje, en una escena en la Plaza Cataluña de Barcelona tuvieron que tirar petardos para ahuyentar a las palomas ya que los pájaros habían desaparecido y no podían verse, incluso se repartía comida en las calles de alrededor para que las palomas se fueran. La película contaba con un reparto en el que podíamos ver a Assumpta Serna, Montserrat Carulla o Alfred Luchetti, podíamos ver un cameo del futbolista Enrique Castro "Quini" y hasta un enigmático doble del alcalde de Barcelona Narcís Serra de espaldas, más de uno se pensó y hasta dijo que era el verdadero. ¿Lo sería?

 




La película no tuvo mucho éxito, aunque se la recuerda entre los de mi generación con cierto agrado y tuvo varios premios por sus valores y el de mejor película infantil del Ministerio de Cultura. No hace mucho en una entrevista con su director en La Vanguardia  dice que a Francois Truffaut le gustaba: Trufaut se me acercó y me dijo: “¡Cuánto oficio hay en su película! Veo las muchas dificultades, qué gran trabajo ha hecho usted, le felicito.. . Sorprendentemente, sigue sin estar editada en DVD

También salía Jorge Sanz, entonces otro niño estrella que tuvo la mala suerte de rechazar  la serie de Antonio Mercero Verano Azul, pero que pudo trabajar ni más ni menos que haciendo de Conan niño en Conan, el bárbaro al lado de Arnold Schwarzenegger. Su mejor papel infantil fue el de La leyenda del tambor, la famosa leyenda del Bruch que Jorge Grau llevara al cine por segunda vez después de la versión de Iquino, aunque le suelen recordar por Valentina, tal y como irónicamente siempre dicen en la serie de David Trueba ¿Qué fue de Jorge Sanz?

  

Los Regaliz probaron suerte con otra película Buenas noches, señor monstruo que iba a ser dirigida por Antonio Mercero. Su argumento era sencillo, cuatro niños que perdidos en el bosque iban a parar a un castillo habitado por monstruos trasnochados que querían volver a salir. La película tenía la ventaja de que se podía ver como un homenaje a ese cine de terror patrio, no en vano teníamos a Paul Naschy haciendo de hombre lobo.

 En el resto del reparto nombres ilustres como el de Andrés Mejuto haciendo de Doctor Frankenstein, Luis Escobar de Drácula, Guillermo Montesinos de Quasimodo, o Fernando Bilbao que hacía de monstruo. Aparte de Los Regaliz, Mercero incluyó a Miguel Ángel Valero, mas famoso por ser "El piraña" de Verano azul y que seguía la moda de poner a un niño gordo en las películas infantiles. 



Fue un fracaso en su estreno, entre otras cosas porque la hicieron coincidir con Las locuras de Parchís en los cines, se llegó a culpar al cartel promocional de esta porque se decía que asustaba a los niños y no la concebían como una película infantil, pero con los años se la considera casi de culto por muchos.  Ya no probaron más suerte en el cine y el contrato con cinco películas más quedó cancelado, ya solo rodaron un corto destinado a los colegios para que los niños se lavaran los dientes llamado Dientes fuertes

Los problemas económicos de Belter que llegó a no pagarles, más el declive de la formación acabó borrándoles del mapa casi sin que uno se diera cuenta.

 Otras películas infantiles a raíz del éxito de Parchís 

Javier Aguirre quiso explotar el momento para ganar dinero y poder rodar las películas que él hacía de arte y ensayo, para ello quiso que la entonces popular "María Jesús y su acordeón" tuviera también película y en 1982 la dirigió en Los pajaritos junto al veterano Antonio Garisa y la niña Eva Celdrán que salía en varias cintas, entre ellas la de Las locuras de Parchís. El argumento era este: María Jesús se gana la vida tocando el acordeón y entabla amistad con un abuelo y su nieta, titiriteros que buscan un circo donde poder trabajar. 

 

Luis María Delgado no quiso perder tampoco este tren y dirigió a Teresa Rabal en la película Loca por el circo que se estrena el 30 de agosto de 1982, hacía un doble papel, por un lado una cantante que huye al pueblo donde vive su hermana gemela porque su padre no quiere que trabaje en el circo, y por otra parte hace de maestra de un colegio estricto donde cambiará el método de enseñanza. Valeriano Andrés, Rafaela Aparicio, Rafael Alonso, Asunción Balaguer, Luis Lorenzo, Miguel Ayones o María Adánez completaban el reparto 

 

La película obtuvo el premio especial del jurado en la sección infantil del Festival de cine de Moscú. Delgado quiso aprovechar el éxito de otra cantante infantil, llamada Chispita, para darle también su película Chispita y sus gorilas que rodó justo después de la de Teresa Rabal, ahí trabajaba con "Los pirañas" grupo infantil fugaz cuyo nombre venía porque cantaba ahí el antes mencionado Miguel Ángel Valero, el piraña de Verano azul, aunque lo suyo no era precisamente el cantar.

   

La película tuvo cierto éxito y llegó a estrenarse en Nueva York y Puerto Rico, pero el cansancio que sentía con la explotación que sufrían estos niños le hizo rechazar otros proyectos, entre ellos una película que se quería rodar ni más ni menos que en Los Ángeles.

 Y naturalmente el grupo que no podía quedar sin película era el de Enrique y Ana, así que en 1981 el director Tito Fernandez se puso manos a la obra y dirigió una película sencilla Las aventuras de Enrique  y Ana. 

 

Enrique daba vida a un profesor de gimnasia que era despedido y que decide dedicarse en compañía de su hermana Ana a la música. La dirección artística corría a cargo de Gil Parrondo y el vestuario de Yvonne Blake. En el reparto encontrábamos a Luis Escobar, Amparo Soler Leal o Achero Mañas. 

 

Se quería que la película superara en espectadores a La guerra de los niños de Parchís por lo que tuvo una fuerte publicidad, incluso una cabalgata para el día de su estreno, pero al final se quedó en unos meritorios 994.851 espectadores sin alcanzar el objetivo. Una de las canciones que en aquel momento se puso de moda por lo escatológico de su letra, "Caca-culo-pedo-pis" fue censurada en Sudamérica y se cambió por Caca-Cucú-pepe-pipi.

 No hicieron más películas, la fama que entre ellos dos no se llevaban bien les acompañó bastante. Para fans de los momentos kitsch hay una aparición en el "Un dos tres, responda otra vez" cantándole una canción a ET con motivo del estreno de la película de Spielberg y donde salían varios extraterrestres vestidos como si fueran frailes. 



 También en 1981 el director Enrique Guevara, famoso por sus películas pornográficas dirigiría sorprendentemente Las aventuras de Zipi y Zape, película que compite con El Ete y el oto como la peor de la historia, aunque en la parte positiva hay que decir que conservaba la caracterización original de los personajes de Josep Escobar aunque los niños resultaban algo mayores y a Doña Jaimita le dieron un toque  lamentable

 

El guion escrito por el mismo Guevara y por Ricard Reguant intentaba imitar el esquema de las películas de Parchís y mirar que tuviera un resultado bueno en taquilla. Los Zipi y Zape los interpretaban los hermanos Francisco Javier y Luis María Valtuille que se dedicaban a la música. Más tarde formarían parte de varios grupos de rock y poco se sabe de ellos. Escobar al leer el guion no quiso saber nada de la película. Se dice que de tan mala, casi se podría convertir en objeto de culto. Mary Santpere hacía de tía Aniceta, Alfred Lucchetti de don Minervo, Marta Angelat de Jaimita Zapatilla y Joan Monleón de Don Pantuflo Zapatilla. 





 El éxito de las películas infantiles hizo que hasta la pareja Pajares-Esteso abandonara las de destape e hiciera una que imitaba también a estas producciones, Mariano Ozores que siempre fue muy hábil para recaudar dinero dio en el clavo y la película tuvo éxito, se llamaba Padre no hay más que dos (1982)

 



 

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