27.9.25

La saga de los Rius (Pedro Amalio López, 1976)

 

 
Hoy hablaré de una serie de TVE que por su calidad traigo a este blog de cine,  La saga de los Rius, dirigida por el pionero de la casa Pedro Amalio López y adaptada por Juan Felipe Vila San Juan. La serie de trece capítulos sigue el discurrir de las novelas de Ignacio Agustí: Mariona Rebull (1944), El viudo Rius (1945) y Desiderio (1957), englobadas dentro de una pentalogía llamada La ceniza fue árbol que añadía dos más posteriores, pero que ya no forman parte de la serie de TVE: Diecinueve de julio (1965) y Guerra Civil (1972). 

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Se trata de, como bien dice el título, un recorrido por la familia burguesa de los Rius y sus tres generaciones entre 1882 y 1916, un retrato histórico de esa Barcelona emprendedora, el desarrollo industrial, acontecimientos históricos, amoríos, etc. Pero paremos un momento y detengámonos en el autor de las novelas: Ignacio Agustí (Lliçà de Vall 1913-Barcelona 1974), probablemente a los más jóvenes e incluso a los de mediana edad no les sonará de nada el nombre, tampoco se estudia ni se cita, no forma parte de esos cánones oficiales tan discutibles...

 Sin embargo, sí que fue conocido en su día, vayamos a la hemeroteca y veamos lo que dijo Azorín sobre él cuando escribe Mariona Rebull: “¡Por fin tenemos un novelista!”. Tal fue el éxito de sus dos primeras novelas, que el director José Luis Sáenz de Heredia se interesó en llevarlas a la pantalla y tres años después de su publicación asomaba la película de Mariona Rebull con un notable éxito de público y de crítica, ahí teníamos a José María Seoane como Joaquín Rius, a Blanca de Silos como Mariona y una joven Sara Montiel como chica de revista que ya presagiaba sus películas posteriores

 

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Fíjense que Horacio Sáenz Guerrero en "La Vanguardia" del 6-4-1947 no detalla el argumento ya que “las dos novelas de Ignacio Agustí son ampliamente conocidas para que nosotros tengamos que dar una referencia de ellas” La película impactaba y en ella teníamos la famosa escena de la bomba del Liceoprobablemente superior en riqueza escenográfica y en densidad dramática a todo lo que hasta ahora nos haya podido ofrecer nuestro cine… y el de los demás” sentenciaba el artículo. Por cierto, que más de uno cree que Mariona Rebull fue un personaje real, de ahí la grandeza de la novela, la de convertir un personaje ficticio en todo un referente mítico de la ciudad.  

 

Si uno busca enciclopedias de escritores en lengua española no hallará mucho de Ignacio Agustí, tan solo las referencias a estas novelas y algunos datos interesantes como que fue director de la Revista "Destino" entre 1944 y 1956. Con malevolencia quizá no intencionada, se nos apuntará que apoyó la causa nacional en la Guerra Civil, lo cual es cierto, pero convendría cuando se escribe sobre alguien que se dijese todo y no quedarnos vagamente en un periodo de su vida como sucede en este tipo de entradas. Ignacio Agustí tiene todo un historial contradictorio que debería interesar y no quedarse con una sola imagen.


 En su centenario, hace 8 años, el periodista Sergi Doria publicó una interesante biografía del escritor titulada Ignacio Agustí, el árbol y la ceniza y con el subtítulo de “la polémica vida del creador de La saga de los Rius”  matizaba su “reaccionarismo” y retrataba con profundidad su vida, sus luces y sus sombras. Acaba con esa etiqueta de que era falangista, sí lo fue entre el 37 y el 42 como muchos otros provenientes de la “Lliga” de Cambó. Sin embargo, después estuvo amenazado por ellos que entraron pistola en mano preguntando por “el cabrón de Ignacio”, en la sede de "Destino" ya que había liberalizado de tal manera la revista que veían un peligro en él, eso le lleva a abandonar Barcelona momentáneamente y de hecho Mariona Rebull la escribe en Zúrich.
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 La Reina Isabel II le concedió la “Medalla por el Servicio en la Causa de la Libertad” por su apoyo, como director de "Destino", a  Gran Bretaña durante la II Guerra Mundial. Crea a su vuelta en 1944 el famoso “Premio Nadal" y su voto es decisivo para que Carmen Laforet se lo llevara por Nada, eso le comporta un alejamiento con Josep Vergés que no estaba de acuerdo y con González-Ruano que pensaba que sería el ganador. 

Contrató luego a Ana María Matute que publicaría sus primeras novelas. Otros datos interesantes para citar son que, a raíz de la disolución de "Destino", compra la Librería Argós en 1957, situada en el número 30 del Paseo de Gracia; arranca de Manuel Fraga Iribarne la autorización para publicar “Tele/Estel” al amparo de la empresa “Tele/Exprés” que congregó a un buen plantel de firmas catalanas, fue la primera publicación escrita íntegramente en catalán después de la Guerra Civil sin estar vinculada con la Iglesia Católica. 

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Cabecera del diario. Fuente: Wikipedia

Manifestaxión delante de la Catedral de Barcelona
 Fuente: Germinans Germinabit

 En el diario Tele/eXpres ejerce de director, pero en este causa polémica un artículo suyo en el que critica la manifestación de sacerdotes efectuada el 11 de mayo de 1966 y que oficialmente era para protestar por la detención y palizas efectuadas a Joaquim Boix, delegado de los estudiantes de la Escuela de Ingenieros y militantes comunistas. Los sacerdotes, que iban ensotanados, fueron hasta la Jefatura de Policía de Vía Layetana para entregar al comisario Creix una carta. Esta fue reprimida por la policía y provocó una nueva división entre las relaciones de la Iglesia y el régimen. Cabe apuntar que sectores catalanistas de esta no aceptaban que el Arzobispo Marcelo González hubiera sido designado sucesor de Gregorio Modrego en Barcelona y varias pancartas con el lema de “Volem Bisbes catalans” aparecieron en determinadas parroquias aquel mismo año. También hay que recordar la famosa “Caputxinada” de solo dos meses antes, en la cual centenares de estudiantes e intelectuales se encerraron en el convento de los capuchinos situado en la C/ Cardenal Vives i Tutó 2 de la ciudad condal.

 Ignacio Agustí escribió un artículo criticando la manifestación y calificó a los sacerdotes de “bonzos incordiantes” en su artículo "La procesión política", expresión que fue, según cuentan las crónicas, bastante popular en su momento y que provocó un fuerte rechazo entre los sectores catalanistas, el escritor no entendía por qué el escrito había levantado tantas ampollas, del cual llegó a recibir, según cuenta, mil cartas a favor y otras mil en contra, pero lo peor fue que se inició una campaña contra él.

(Pueden leer el citado artículo "La procesión política" en la interesante página de "La hemeroteca del buitre" clicando aquí,  hay un lapsus en la fecha, debería poner 1966, no 1976.

 La fachada del diario fue pintada con un “¡Feixisme no, Democràcia!”, se incendiaron ejemplares del diario, la policía tuvo que proteger el edificio, y el denominado “Comité de la defensa de la Dignitat Ciutadana” escribió a Luis Sentís, Presidente del Consejo de Administración del diario, pidiéndole una rectificación y si en tres días no lo hacía, se declararía a Agustí como “enemigo público número 1 de Cataluña”, se llamaría a un boicot al diario, así como a sus marcas comerciales. Finalmente, Ignacio Agustí tuvo que dimitir y la dirección pasó a Carlos Sentís. (CREIXELL Joan La "manifestació" de capellans de 1966. Publicacions de l'​Abadia de Montserrat. Col·lecció "Biblioteca Serra d'Or". Barcelona 1992)

 

Ignacio Agustí falleció el 26 de febrero de 1974, en la misa “in corpore sepulto” celebrada en la parroquia de San Eugenio I, Papa, acudieron numerosas personalidades de la vida cultural, entre otros Guillermo Díaz-Plaja, Carmen Mieza, Ana María Matute, Carmen Kurtz, Francisco Rovira Beleta, Josep Cañas, Xavier Montsalvatge, Manuel Blancafort, Maurici Torra-Balari, Delmiro de Caralt, etc.

 Llegaron muestras de afecto entre otros escritores como Camilo José Cela: “quisiera dejar constancia de que su obra me parece la de un novelista de cuerpo entero”; Vicente Aleixandre: “Mariona Rebull fue para mí una de las revelaciones de la nueva literatura posterior a la guerra española”; Joaquín Calvo Sotelo: “Me remuerde la conciencia en la parte alícuota que me corresponde, de que la Academia no haya inscrito su nombre en la lista de sus miembros. Con su muerte se va un escritor imaginativo. Un creador de seres humanos, no de muñecos y un hombre honesto. Son esas virtudes tan raras que valen la pena de llorarlas.”; Miguel Delibes: "Fue uno de los contados novelistas que abrieron camino a nuestra novela después de nuestra guerra y que consiguieron atraer la atención del público español que estaba en manos de los Lajos Zilahy, hermanas Brontë, etc.”; Dionisio Ridruejo: "Ha muerto un escritor de su ciudad, de la que nunca ha querido salir espiritualmente, su desaparición constituye un verdadero dolor para las letras nacionales." (Hemeroteca de La Vanguardia, 27 de febrero de 1974)

 En los años 70 empezó a gestionarse en TVE que La ceniza fue árbol podía convertirse en serie, Juan Felipe Vila-San Juan convenció a los directivos a raíz del éxito que estaba teniendo en televisiones europeas La saga de los Forsyte producida por la BBC y que adaptaban las novelas de John Galsworthy, de ahí que se diera el título de La saga de los Rius.  

Dirigida por uno de los pioneros de TVE Pedro Amalio López, el cual con Vila-San Juan ya habían tenido un gran éxito con la adaptación de El conde de Montecristo, contó con un excelente reparto: Fernando Guillén daba vida a Joaquín Rius, Maribel Martín a Mariona Rebull, José María Caffarel a Desiderio, etc. Podíamos ver a rostros como Mari Carmen Prendes, Ramiro Oliveros, Alejandro Ulloa, Emilio Gutiérrez Caba, Montserrat Carulla, Rafael Anglada, Alfred Lucchetti, Victoria Vera, Teresa Gimpera entre otros. Su presupuesto fue de 60 millones de pesetas.

Personalmente me encanta ver esta serie, ya que está rodada con gran sensibilidad, era una época en que no se notaba ese nerviosismo de tener que ir a toda velocidad en las tramas como en bastantes producciones actuales. Tiene una música del gran Augusto Algueró que mezcla  composiciones populares catalanas. Hay momentos de la serie inolvidables como ese paseo de Joaquín Rius con su hijo hasta la fabrica o el famoso atentado del Liceo, rodado con un brillante color, del que hay que recordar que muchos no lo pudieron apreciar en el momento de su estreno ya que aun las televisiones en color no eran mayoría. 

 



TVE nos da la oportunidad en su archivo de verla en español o en catalán, sin embargo, esta última está algo resumida y la calidad de imagen no es del todo lo deseable, recomiendo mejor ver la versión castellana. La serie tuvo bastante éxito, incluso la revista "Diez Minutos" regalaba las acuarelas de diferentes lugares de Barcelona que aparecen en los créditos del inicio y del final. Lástima que tal serie no saliera editada en DVD, caso extraño este, ya que la mayoría de las series de TVE han sido editadas con numerosos extras y esta, sin duda, era de las más atractivas. También hay que lamentar que las dos restantes de la pentalogía no hayan sido adaptadas. Pueden seguir la serie desde el cápitulo 1 clicando aquí, en el archivo de de RTVE:

25.9.25

El cine español familiar (y 12): Lolo García

Entre todas las películas del anterior post, apareció otro niño que hizo unas taquillas de escándalo, se trataba de Lolo García, un niño rubio con unos potentes ojos azules que todos querían ver. El director Antonio Mercero lo descubrió y con solo 7 años le dio el papel protagonista de La guerra de papá en 1977 que se basaba en la novela de Miguel Delibes El príncipe destronado

El niño hacía todo tipo de gamberradas para llamar la atención de su familia ya que se sentía desplazado por su nueva hermanita. A pesar de lo que pudiera parecer, no era estrictamente una película infantil, sino que iba más allá, pero los niños nos reíamos con las ocurrencias de él y su frase de “mierda, cagao, culo”.

 La familia en la película escondía fisuras por las secuelas ideológicas de la Guerra Civil, así pues, teníamos al padre que representaba el bando de los vencedores y a la madre el de los vencidos. Teresa Gimpera, Héctor Alterio, Verónica Forqué, Queta Claver, Vicente Parra o Chus Lampreave formaban parte del reparto.

 

 Al año siguiente el mismo Mercero le da otro papel protagonista en Tobi, una fábula ecológica algo lacrimógena que muchos la consideramos de culto. Su argumento era este: Tobi, un precioso niño rubio, lleva una vida feliz y normal hasta que un día le nacen unas alas en la espalda que le dan un aspecto angelical. La investigación médica llevada a cabo no da ningún resultado. El padre es partidario de que le hagan una operación que lo libre de las alas para que sea un niño como los demás.

   

 Escrita por el mismo Mercero y Horacio Valcárcel tenía ciertas connotaciones mitológicas e iconográficas, algo así como un Cupido y un Ícaro mezclado con los querubines de Murillo

 


 Lolo García iba creciendo y naturalmente perdía ese aspecto angelical, sus posteriores películas ya no tuvieron el gran éxito. En 1981 rueda Dos y dos cinco con Lluís Josep Comerón junto a Antonio Ferrandis. Aquí interpretaba a un niño de 8 años al que su padre intenta apartar y proteger de la realidad aislándolo en una finca. Pero durante el verano conocerá a una persona muy especial: Tomás, un anciano que está construyendo una barca y que le ofrece su amistad. Como pueden deducir, Ferrandis hacía un papel parecido al de Chanquete. 

 

 Ya más crecido, Mariano Ozores le da en 1984 un papelito en El pan debajo del brazo, una especie de remake de su película Crónica de nueve meses. Rueda en Italia una película llamada Computron 22 ya en 1988 y en TV hace de Miguel Servet niño en 1989 dirigido por José María Forqué.

En 1989 en una entrevista que le hizo Isabel Gemio declaraba que quería seguir haciendo cine, pero ya no llegaron más propuestas, el cine español había cambiado mucho y todo ese cine popular más los directores artesanos habían sido tratados bastante despectivamente.

Aqui acaba nuestro viaje, el cine infantil español ha continuado, pero eso ya es otra historia.

Les deseo felices fiestas y Feliz Año. Nos volvemos a leer pronto 

Les dejo un Cine de Barrio con Concha Velasco en la que habla de Tobi, busqué uno de José Manuel Parada en el que invitó a Lolo García en el 97, pero no ha sido posible encontrarlo en el archivo de TVE


24.9.25

El cine español familiar (11): El resurgir del cine infantil con Parchís




El resurgir del cine infantil con Parchís 

En 1979 la discográfica barcelonesa Belter lanza un anuncio en los periódicos para crear un conjunto infantil y grabar discos. En aquel momento estaba teniendo bastante éxito el dúo de Enrique y Ana, y de grupos infantiles había los Nins cuya directora y creadora era Marta Minguella. Belter se puso en contacto con ella para que el grupo que querían formar tuviera una imagen y concepto distintos a los de este, pero Minguella rechazó hacerlo, aunque fue quien dio la idea de que vistieran como las fichas del parchís más el dado, y aunque ella siguió con los Nins estuvo colaborando en algunos aspectos. 

Una vez formado el grupo empezó a tener un éxito desbordado y se les propuso protagonizar una película en 1980 que en un principio no estaba pensada para ellos, se trataba de La guerra de los niños y la dirigiría Javier Aguirre que acababa de hacer, por empeño de José Luis Dibildos una película con la entonces estrella infantil de TVE y anteriormente cantante melódico Torrebruno llamada Rocky Carambola

La guerra de los niños supondría un híbrido entre dos de las  constantes habituales y exitosas del cine español, la película con cantante y con niños prodigio. Aparte de Parchís, actuaría un niño gordo llamado Rodrigo Valdecantos que puso de moda entonces el sobrepeso en las producciones infantiles, aparte de una perra que salió en varias películas llamada Mary (Superman en el filme). El argumento era el de unos niños traviesos que deciden ayudar a su profesor Don Matías (papel interpretado por Manuel Alexandre y que le dio popularidad y cierto resurgir en su carrera) ante el derribo del colegio por parte de un empresario inmobiliario (papel que hacía Ricardo Merino)

 

La película se estrenó un 16 de diciembre de 1980 en Barcelona y las colas llamaban la atención, nadie se podía pensar que iba a ser vista por 1.298.774 espectadores o que la canción del "Twist de mi colegio", compuesta por Juan Pardo, se iba a bailar en todos los coles, incluso después de muchos años. Fíjense en el "pressbook del Cine Publi de Barcelona en el que se refleja que la  UNICEF la acogió como una obra cinematográfica muy recomendable por su limpia y divertida trayectoria en valores humanos, llegaba a haber hasta siete sesiones diarias.






 

Se dobló incluso al italiano, inglés, alemán y japonés. Javier Aguirre que es uno de los directores más insólitos que hemos tenido, capaz de hacer este tipo de cine e inmediatamente después hacer otro de arte y ensayo que llamaba “el anticine” repitió la fórmula con el productor Bermúdez de Castro y en 1981 rueda La segunda guerra de los niños en cuyas promociones se anunciaba que visitaban Disneylandia.

   

 El argumento era el de Don Atilio (Ricardo Merino) que era el dueño del colegio que no había podido cerrar y decide triplicar las cuotas de los escolares, Parchís renunciaba al premio que les había tocado de ir a Disneylandia para ayudar al resto de alumnos. En una secuencia, Tino le robaba un coche a la policía, un guiño al cine quinqui de la época de José Antonio de la Loma. El crítico y hasta hace poco director de la Filmoteca de Catalunya escribía en el diario "Avui" del 1-1-82 que resultaba impensable que una película como esta estuviera recomendada para la infancia al salir la preparación minuciosa de los niños para robar un banco. Otra curiosidad fue que la Disney no permitió que rodaran en el parque de Orlando por lo que se contrató a un operador que grabase con la cámara metida en una bolsa con el objetivo fuera. 



También tuvo éxito, aunque la película repetía demasiado el esquema de la primera. Los Parchís fueron haciendo películas también en Argentina, aunque cuando se estrenaban en España no tenían el mismo eco que las que rodaban con Aguirre. Llegó al año siguiente la tercera parte de la saga: Las locuras de Parchís


  

 Parecía que el director se la había tomado más en serio y había momentos divertidos y más elaborados que en la segunda. El grupo estaba en su máximo apogeo, incluso había actuado en el Madison Square Garden de Nueva York ese año y esta vez sí la Disney se interesó por ellos como pueden leer en el siguiente artículo del Diario de Barcelona del 8 de enero de 1982. 




 

Finalmente en 1983 Aguirre decide rodar una cuarta parte: Parchís entra en acción donde ya se veían algo crecidos y su líder, Tino, ya no quería seguir porque quería hacer carrera en solitario, de hecho cuando se estrena en diciembre de ese año ya había sido sustituido por Chus.

   

Unos meses antes rodaron La gran aventura de Parchís, coproducción argentina española queno tuvo la recaudación esperada. También Yolanda Ventura, hija del gran Rudy Ventura, no tenía muchas ganas de seguir y quería empezar una carrera de actriz adulta, empezó con una serie de su primo Joaquín Oristrell en TVE, "Platos Rotos", para luego irse a México donde la adoraban y empezar a hacer culebrones. 




La descomposición del grupo y de Belter acabó con las películas, aunque unos años después y con una formación paralela llamada "Parchís 92" se escribió un guion en el que actuarían con Miguel Gila y Nadiuska, ya tenía hasta nombre: La banda del dragón. La dirigiría Angel Huete que había trabajado en las anteriores del grupo original, pero una discusión entre la discográfica, que ahora era Divucsa, y él hizo que no viera la luz.

Años más tarde, el líder de los Parchís Tino Fernández tendría un desgraciado accidente de coche donde perdería el brazo. En Cine de barrio, José Manuel Parada invitó a los componentes tras muchos años sin saberse de ellos
 Un documental estrenado en Netflix dirigido por Daniel Arasanz en 2019 hizo que se volviera a hablar de ellos, La guerra de los niños se editó incluso en Blu-Ray y se anunció que saldrían las otras tres, pero de momento están en DVD


   

 Regaliz 

El gran éxito de Parchís hizo que Belter lanzara un grupo parecido, con ello querían cubrir las galas que Parchís no podía realizar debido a sus compromisos con Hispanoamérica, o sea que nacieron ya como una especie de sustitutos de ellos, eligieron este nombre porque rimaba con el de Parchís. Debutaron precisamente con ellos y los Nins en Barcelona en el Palacio de Deportes y la programación de entonces de TVE que ofrecía muchas horas a los más pequeños los popularizó también. Graban una canción, "En la isla de los monstruos", para la película de Juan Piquer Simón Misterio en la isla de los monstruos, coproducción con los EEUU. 


El director Luis José Comerón se fija en ellos para rodar una película con tintes ecológicos La rebelión de los pájaros (1982) que trataba de la huida de estos por los altos niveles de contaminación, los niños serían los encargados de concienciar a los mayores de cuidar el medioambiente. Durante el rodaje, en una escena en la Plaza Cataluña de Barcelona tuvieron que tirar petardos para ahuyentar a las palomas ya que los pájaros habían desaparecido y no podían verse, incluso se repartía comida en las calles de alrededor para que las palomas se fueran. La película contaba con un reparto en el que podíamos ver a Assumpta Serna, Montserrat Carulla o Alfred Luchetti, podíamos ver un cameo del futbolista Enrique Castro "Quini" y hasta un enigmático doble del alcalde de Barcelona Narcís Serra de espaldas, más de uno se pensó y hasta dijo que era el verdadero. ¿Lo sería?

 




La película no tuvo mucho éxito, aunque se la recuerda entre los de mi generación con cierto agrado y tuvo varios premios por sus valores y el de mejor película infantil del Ministerio de Cultura. No hace mucho en una entrevista con su director en La Vanguardia  dice que a Francois Truffaut le gustaba: Trufaut se me acercó y me dijo: “¡Cuánto oficio hay en su película! Veo las muchas dificultades, qué gran trabajo ha hecho usted, le felicito.. . Sorprendentemente, sigue sin estar editada en DVD

También salía Jorge Sanz, entonces otro niño estrella que tuvo la mala suerte de rechazar  la serie de Antonio Mercero Verano Azul, pero que pudo trabajar ni más ni menos que haciendo de Conan niño en Conan, el bárbaro al lado de Arnold Schwarzenegger. Su mejor papel infantil fue el de La leyenda del tambor, la famosa leyenda del Bruch que Jorge Grau llevara al cine por segunda vez después de la versión de Iquino, aunque le suelen recordar por Valentina, tal y como irónicamente siempre dicen en la serie de David Trueba ¿Qué fue de Jorge Sanz?

  

Los Regaliz probaron suerte con otra película Buenas noches, señor monstruo que iba a ser dirigida por Antonio Mercero. Su argumento era sencillo, cuatro niños que perdidos en el bosque iban a parar a un castillo habitado por monstruos trasnochados que querían volver a salir. La película tenía la ventaja de que se podía ver como un homenaje a ese cine de terror patrio, no en vano teníamos a Paul Naschy haciendo de hombre lobo.

 En el resto del reparto nombres ilustres como el de Andrés Mejuto haciendo de Doctor Frankenstein, Luis Escobar de Drácula, Guillermo Montesinos de Quasimodo, o Fernando Bilbao que hacía de monstruo. Aparte de Los Regaliz, Mercero incluyó a Miguel Ángel Valero, mas famoso por ser "El piraña" de Verano azul y que seguía la moda de poner a un niño gordo en las películas infantiles. 



Fue un fracaso en su estreno, entre otras cosas porque la hicieron coincidir con Las locuras de Parchís en los cines, se llegó a culpar al cartel promocional de esta porque se decía que asustaba a los niños y no la concebían como una película infantil, pero con los años se la considera casi de culto por muchos.  Ya no probaron más suerte en el cine y el contrato con cinco películas más quedó cancelado, ya solo rodaron un corto destinado a los colegios para que los niños se lavaran los dientes llamado Dientes fuertes

Los problemas económicos de Belter que llegó a no pagarles, más el declive de la formación acabó borrándoles del mapa casi sin que uno se diera cuenta.

 Otras películas infantiles a raíz del éxito de Parchís 

Javier Aguirre quiso explotar el momento para ganar dinero y poder rodar las películas que él hacía de arte y ensayo, para ello quiso que la entonces popular "María Jesús y su acordeón" tuviera también película y en 1982 la dirigió en Los pajaritos junto al veterano Antonio Garisa y la niña Eva Celdrán que salía en varias cintas, entre ellas la de Las locuras de Parchís. El argumento era este: María Jesús se gana la vida tocando el acordeón y entabla amistad con un abuelo y su nieta, titiriteros que buscan un circo donde poder trabajar. 

 

Luis María Delgado no quiso perder tampoco este tren y dirigió a Teresa Rabal en la película Loca por el circo que se estrena el 30 de agosto de 1982, hacía un doble papel, por un lado una cantante que huye al pueblo donde vive su hermana gemela porque su padre no quiere que trabaje en el circo, y por otra parte hace de maestra de un colegio estricto donde cambiará el método de enseñanza. Valeriano Andrés, Rafaela Aparicio, Rafael Alonso, Asunción Balaguer, Luis Lorenzo, Miguel Ayones o María Adánez completaban el reparto 

 

La película obtuvo el premio especial del jurado en la sección infantil del Festival de cine de Moscú. Delgado quiso aprovechar el éxito de otra cantante infantil, llamada Chispita, para darle también su película Chispita y sus gorilas que rodó justo después de la de Teresa Rabal, ahí trabajaba con "Los pirañas" grupo infantil fugaz cuyo nombre venía porque cantaba ahí el antes mencionado Miguel Ángel Valero, el piraña de Verano azul, aunque lo suyo no era precisamente el cantar.

   

La película tuvo cierto éxito y llegó a estrenarse en Nueva York y Puerto Rico, pero el cansancio que sentía con la explotación que sufrían estos niños le hizo rechazar otros proyectos, entre ellos una película que se quería rodar ni más ni menos que en Los Ángeles.

 Y naturalmente el grupo que no podía quedar sin película era el de Enrique y Ana, así que en 1981 el director Tito Fernandez se puso manos a la obra y dirigió una película sencilla Las aventuras de Enrique  y Ana. 

 

Enrique daba vida a un profesor de gimnasia que era despedido y que decide dedicarse en compañía de su hermana Ana a la música. La dirección artística corría a cargo de Gil Parrondo y el vestuario de Yvonne Blake. En el reparto encontrábamos a Luis Escobar, Amparo Soler Leal o Achero Mañas. 

 

Se quería que la película superara en espectadores a La guerra de los niños de Parchís por lo que tuvo una fuerte publicidad, incluso una cabalgata para el día de su estreno, pero al final se quedó en unos meritorios 994.851 espectadores sin alcanzar el objetivo. Una de las canciones que en aquel momento se puso de moda por lo escatológico de su letra, "Caca-culo-pedo-pis" fue censurada en Sudamérica y se cambió por Caca-Cucú-pepe-pipi.

 No hicieron más películas, la fama que entre ellos dos no se llevaban bien les acompañó bastante. Para fans de los momentos kitsch hay una aparición en el "Un dos tres, responda otra vez" cantándole una canción a ET con motivo del estreno de la película de Spielberg y donde salían varios extraterrestres vestidos como si fueran frailes. 



 También en 1981 el director Enrique Guevara, famoso por sus películas pornográficas dirigiría sorprendentemente Las aventuras de Zipi y Zape, película que compite con El Ete y el oto como la peor de la historia, aunque en la parte positiva hay que decir que conservaba la caracterización original de los personajes de Josep Escobar aunque los niños resultaban algo mayores y a Doña Jaimita le dieron un toque  lamentable

 

El guion escrito por el mismo Guevara y por Ricard Reguant intentaba imitar el esquema de las películas de Parchís y mirar que tuviera un resultado bueno en taquilla. Los Zipi y Zape los interpretaban los hermanos Francisco Javier y Luis María Valtuille que se dedicaban a la música. Más tarde formarían parte de varios grupos de rock y poco se sabe de ellos. Escobar al leer el guion no quiso saber nada de la película. Se dice que de tan mala, casi se podría convertir en objeto de culto. Mary Santpere hacía de tía Aniceta, Alfred Lucchetti de don Minervo, Marta Angelat de Jaimita Zapatilla y Joan Monleón de Don Pantuflo Zapatilla. 





 El éxito de las películas infantiles hizo que hasta la pareja Pajares-Esteso abandonara las de destape e hiciera una que imitaba también a estas producciones, Mariano Ozores que siempre fue muy hábil para recaudar dinero dio en el clavo y la película tuvo éxito, se llamaba Padre no hay más que dos (1982)

 



 

23.9.25

El cine español familiar (10): Óscar, Kina y el láser

Óscar, Kina y el laser

Entre las películas de dibujos y las de niños cantando se coló en 1978 esta interesante producción con un reparto prácticamente desconocido y que hoy está bastante olvidada, aunque recientemente ha salido nada menos que en Blu Ray. Adaptaba uno de los cuentos de la escritora barcelonesa Carmen Kurtz. Poca información he podido encontrar, es como si de este filme no se quisiera hablar, algo injusto, entre otras cosas ganó el premio a la mejor película en el Festival de Gijón. 

 El guion estaba bien elaborado, su director José María Blanco (que solo dirigió una película más 10 años después, Bueno y tierno como un Ángel) interpretó perfectamente el mundo de fantasía del que es protagonista Óscar, que andaba por ahí con una oca y un artefacto que lanzaba rayos. La película era muy entretenida y hasta me encantaba cuando la veía programada. Kurtz llegó a escribir hasta 16 cuentos sobre el personaje, pero por desgracia solo llegó a la gran pantalla este. Una película maldita que merece reivindicarse y que he querido acordarme de ella por los ratos que me hizo pasar. 

 

22.9.25

El cine español familiar (9): Cruz Delgado, la gran esperanza en el cine de animación.

Cruz Delgado, la gran esperanza en el cine de animación

Cruz Delgado (Madrid 1929) es un nombre fundamental del cine de animación español y que nos alegró bastante con sus productos bastante cuidados que nos hacían tener esperanzas en que el cine de dibujos era posible en nuestro país. Durante cuatro años trabaja en Estudios Moro, en el departamento de animación. En 1961 es contratado por los Estudios Belvision de Bruselas donde participa en la realización de un largometraje. Terminado su contrato con estos estudios, regresa a España en 1963 y funda en Madrid una productora dedicada exclusivamente a la producción de películas de dibujos animados, siendo la primera de ellas el cortometraje titulado "El Gato con Botas", premiada en el Certamen Internacional de Cine de Gijón en 1964 y en Gottwaldov (Checoslovaquia) en 1965. 

Después de realizar durante varios años cortometrajes, publicidad, presentaciones para películas, títulos, películas didácticas, etc., realiza en 1968, por encargo de Televisión Española, una serie de trece episodios sobre su personaje “Molécula". En 1972 decide acometer la realización de su primer largometraje de dibujos animados, titulado Mágica Aventura, que obtiene en 1973 en el Certamen Internacional de Gijón cuatro importantes premios, así como mención de honor en los festivales de Odense (Dinamarca) y La Bourbul (Francia), siendo también seleccionado por la Dirección General de Cinematografía para el Festival de Moscú en 1975. 

 

En 1977 realiza, en colaboración con el ilustrador José Ramón Sánchez, su segundo largometraje, titulado El Desván de la Fantasía

 

En 1978, coproduce con José Romagosa una serie de televisión de 39 episodios sobre la obra de Miguel de Cervantes Don Quijote de La Mancha, la cual es emitida por TVE a partir de 1979 y es su trabajo más recordado.

 

Para ser fieles a la novela se contrataron a dos asesores literarios que fueron Guillermo Díaz-Plaja y Manuel Criado de Val para que ayudasen al guionista Gustavo Alcalde

 

Se montó un estudio en Madrid en la plaza de las Salesas, se contrata para trabajar en él a un centenar de dibujantes y al fondista Ángel S. Chicharro quien recorre toda la Mancha para tomar apuntes de todos los elementos característicos de la zona, incluso sobrevoló la zona un helicóptero durante cinco horas para filmar el paisaje y poder ser lo más similar a la zona. Para dibujar a los cuatro personajes principales de la novela (Alonso Quijano, Sancho Panza, Dulcinea del Toboso y Rocinante) se utilizaron un total de ochenta colores. 

 

La canción oficial de la serie llamada "En un lugar de la Mancha"  fue interpretada por Lorenzo Valverde, sin embargo, se creó una más comercial titulada "Don Quijote y Sancho" del grupo infantil Botones y compuesta por Juan Pardo.

 Debido a la gran cantidad de trabajo se contrataron a más dibujantes, hecho que aumentó el presupuesto hasta la cifra de 350 y 400 mil pesetas por episodio que podía mantenerse debido a la labor de Romagosa durante la primera temporada, pero en la segunda muchos de los productos de merchandising dejaron de realizarse y no se volvió a firmar el contrato con algunas empresas, lo que hizo que la parte final de la serie se hiciera de forma apresurada. Se lanzó en VHS posteriormente dos vídeos, una primera parte de 92 minutos y otra de 94. Fernando Fernán Gómez puso la voz a Don Quijote y Antonio Ferrandis a la de Sancho Panza 

 

 En 1983 se estrena su tercer largometraje, Los Viajes de Gulliver, el cual obtiene una acogida muy favorable por parte del público y la crítica, así como el premio "Elefante de Plata" en el Festival Internacional de Calcuta. 

 

 En 1988 concluye un cuarto largometraje titulado Los Cuatro Músicos de Bremen, que obtiene el premio Goya 1990 a la mejor película de animación, siendo la primera producción española que obtiene dicho galardón. Simultáneamente, produce una serie de 26 episodios titulada Los Trotamúsicos basada en los personajes del mencionado largometraje, la cual se hace pronto muy popular a raíz de sus repetidos pases por TVE desde 1989 hasta la fecha. 


21.9.25

El cine español familiar (8) Ana Belén, el fracaso de Luis Lucía y La pandilla con Karina

Ana Belén: El fracaso de Luis Lucia 

 

El hecho de que Marisol o Joselito ya estuvieran lo suficientemente creciditos provocó un cierto vacío que Lucia pensó que podría volver a llenar. La fórmula sería la misma y se contrató a Augusto Algueró para las canciones, una niña llamada María del Pilar Cuesta Acosta recibió el apodo de Ana Belén en vez del de María José como en un principio se pensó y sería la nueva niña prodigio con una película que se pensó que sería otro éxito. 

 

 Para ello no se escatimaron gastos y se contó además con la presencia de Fernando Rey que por esos años gozaba de una gran popularidad. La amistad entre una niña acomodada, huérfana de madre y cuyo padre no le hace caso con un payaso llamado Zampo no fue bien acogida por los espectadores y las comparaciones eran inevitables. 

 

No obstante, la película ganó la Medalla del Círculo de Escritores Cinematográficos y Ana Belén pudo seguir una exitosa carrera musical sin que este tropiezo le afectase 

 



La Pandilla fue un grupo musical infantil en los 70. Su gran éxito fue una canción navideña compuesta por Juan Pardo llamada "El Capitán de madera". Su popularidad también navegó más allá del Atlántico.

   

En 1972 los directores Fernando García de la Vega y Ramón Torrado dirigieron la película En un mundo nuevo con Karina que acababa de participar y cosechar un éxito al quedar segunda en Eurovisión. Tuvieron la idea de aprovechar también la popularidad que estaba cosechando el grupo infantil con la canción anteriormente citada y ofrecer un cóctel extraño que funcionó bien en taquilla. No obstante, las habilidades cinematográficas de la Pandilla quedaron bastante en entredicho por lo que prefirieron seguir cantando y no actuar. 


El cine español familiar (7): El mago de los sueños y Mortadelo y Filemón

Años 60: El Mago de los sueños de Francisco Macián

De 1966 es la película más recordada, probablemente, de dibujos animados española: El Mago de los sueños. Su director Francisco Macián (Barcelona 1929-1976) empezó ilustrando revistas gráficas infantiles como Florita y Yumbo. más tarde, ya en funciones de animador, colaboró con la productora Balet y Blay en la anteriormente citada Los sueños de Tay-Pi y con los Estudios Moro. En 1955 funda en Barcelona su propio estudio de animación, donde realizó anuncios publicitarios, uno de los más recordados es el de "La canción del Cola Cao": 

 

En 1964 inicia el proyecto de El mago de los sueños inspirado en el cuento de Hans Cristian Andersen "Ole Cierraojos" y que sería protagonizado por la familia Telerín creados por José Luis Moro y que daba las buenas noches en TVE con su famoso ·Vamos a la cama". 

 

 Los personajes adquirirían entidad en función de la peripecia que afrontarían. Los pequeños tras entonar su canción en la tele obedientemente colocados en sus camas a la hora de dormir, recibirían la visita de un mago que se transformaría en un cuentacuentos qué introduciría a cada miembro en una aventura relacionada con su comportamiento. 

 

El rodaje se alargó hasta 1966 debido a que el presupuesto inicial de 6.500.000 ptas. pasó a ser de 14.600.000. La dificultad de tirar adelante un filme de animación con su complejo trabajo, que fue desarrollado de modo artesanal por un equipo de 80 personas, incrementó la cuantía. La música corrió a cargo de José Solà y entre los cantantes que ponían voz a las canciones había Andy Rusell, Teresa María, Ennio Sangiusto, Los de la Torre y Los Tres Sudamericanos. La discográfica Belter editó un disco con su banda sonora que tuvo grandes ventas 

  

La película fue un gran éxito, prácticamente un millón de espectadores fue a verla, pero las dificultades que hubo imposibilitaron que Macián hiciera inmediatamente después un largometraje de animación basado en la popular historia de “Els pastorets” (Los pastorcillos) conocida sobretodo en Cataluña y que Josep Maria Folch i Torres (Els pastorets o l´adveniment de l´infant Jesús) o Ramon Pàmies (L´estel de Natzaret) inmortalizaron. Narra las andanzas de dos pastorcillos que van a ver al Niño Jesús, pero que en el camino les pasan varias peripecias, entre ellas la visita de unos demonios. Su prematura muerte nos privó de ver la que seguramente hubiera sido una gran filmografía del Walt Disney español.

 


 Llegamos a 1969 y asistimos a la presentación cinematográfica de los famosos personajes de Francisco IbáñezFestival de Mortadelo y Filemón. Se trataba de ocho cortometrajes que se realizaron en los Estudios Vara. Otros ocho realizados por la misma época se reunieron en el Segundo festival de Mortadelo y Filemón. Los cortos se realizaron con el objetivo de ser presentados a la televisión, pero ésta exigía un número de episodios que los estudios, con los medios limitados de que disponían, no eran capaces de alcanzar, por lo que se decidió unir los cortos en dos largometrajes.

   

Rafael Vara (Madrid, 1936 - Colmenar Viejo,1989), caricaturista y director de cine de animación que se dedicaba sobretodo a documentales y publicidad llegó a un acuerdo con la Editorial Bruguera, quien poseía los derechos de la obra para obtener la exclusiva. A Francisco Ibáñez no le gustaron nada estos cortos y llegó a declarar que le parecían sacos de patatas, quedando más satisfecho con la serie que la BRB hizo en los 90.